Lex Acilia repetundarum (123 a. C. ) - Repetundae los procedimientos de
tribunales de jurados en la supervisión de la clase senatorial para
prevenir la corrupción en el extranjero.
Lex Aquilia (posiblemente 286 a. C., al menos antes del Siglo III a. C.) - Siempre una
indemnización a los propietarios de los bienes lesionados por culpa de
alguien.
Lex
Aternia-Tarpeia (454 a. C.) - Permitido multa de magistrados
a los ciudadanos, sino fijar límites máximos de las multas.
Lex
Caecilia Didia (98 a. C.) - Requerida a las propuestas de
leyes por lo menos tres días de mercado antes de cualquier votación.
También prohibió el proyecto de ley de Omnibus bill, que son
proyectos de ley con una gran cantidad de material no relacionado.
Lex Cassia (137 a. C.) - Introduce voto secreto en los
tribunales de las decisiones del jurado.
Lex Cassia (104 a. C.) - Requiere cualquier senador a
ser expulsado del Senado si hubieran sido condenados por un delito, o si
su poder (imperio) había sido revocada mientras
que actúa como un juez.
Lex
Cornelia Gellia (72 a. C.) - Cónsules de este año autorizó Pompeyo
de conferir la ciudadanía romana a la que merece. Pompeyo la clientela
y los españoles eran los beneficiarios.
Lex
Genuciae (342 a. C.) - Ningún
hombre puede tener el mismo cursus honorum antes de 10 años que han
transcurrido desde la primera elección.
Lex
Hadriana (?) - Adriano ley que
permitió el desarrollo permanente de los inquilinos a la tierra, era una
extensión de la Lex Marciana.
Lex Iulia de Maritandis Ordinibus (18 a. C.) - En edad de casarse jóvenes
célibes y las viudas que no podían casarse a partir de la recepción de
herencias y de público que asisten a los juegos.
Lex
de Maiestate (?) - Traición ley aprobada por Sila
para regular las actividades de los magistrados en favor de sus
provincias, especialmente la guerra no autorizados y no autorizados de
viaje.
Lex
Manciana (en torno a la dinastía flavia) -
Tratados imperiales y privados en los casos Norte de África, regula las relaciones
entre los cultivadores y los propietarios.
Lex Porcia (III) (184 a. C.) - CónsulLucius Porcius Licinus salvaguardar la
ejecución sumaria de ciudadanos sobre el servicio militar, todos se ocupan
de derecho de apelación (provocatio).
A continuación presentamos algunos aportes realizados por el Dr. Ledesma Uribe, Director del Seminario de Derecho Romano e Historia del Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Sobre el tema se ha escrito abundantemente, aunque no siempre se puede encontrar este material en la red, en todo caso, aquí presentamos algunos textos que podrán ampliar su conocimiento acerca de la importancia e influencia del derecho romano a lo largo de la historia, pero particularmente en el momento actual.
Les recomiendo estas lecturas, para lo cual deben acceder a los links o enlaces que a continuación se presentan:
Para refrescar el Blog, unos tips para que mis alumnos puedan estudiar y producir más, que pueden tomar en cuenta o no, pero no cabe duda que habrán de servirles de utilidad.
1.- Cómo estudiar
Tienes que tener presente que estudiar implica básicamente comprender, reflexionar y expresar. El estudio, por otra parte, es una actividad fundamentalmente individual.
Para estudiar debes procurar:
Hacerlo en un lugar que te resulte cómodo.
Leer bien. Esto significa que debes poner atención a lo que estás leyendo.
Es menester estudiar con anterioridad. Para hacerlo puedes:
Revisar el programa de la materia.
Preguntar en la biblioteca cuáles son los libros de la materia que deseas estudiar que son consultados con más frecuencia.
Actualmente Internet se ha convertido en una fuente imprescindible para estudiar y realizar investigaciones. De igual forma, las hemerotecas también son fuentes importantes.
Aunque no sea lo más importante, debes ir a clases porque:
Te permite conocer el criterio del profesor.
Puedes discutir en clase, pues la clase constituye un foro potencial.
Te da herramientas para profundizar en la materia.
Tienes la posibilidad de tomar apuntes.
El profesor lo toma en cuenta para la calificación.
Los Apuntes
Es muy importante tomar apuntes. Sin embargo, debes saber que:
Los apuntes no son dictados que el profesor hace sobre la materia.
Son notas que tomas sobre las ideas principales.
Pueden ser de dos tipos:
Resumen. Utilizado para aspectos conceptuales.
Esquema. Usado para registrar aquellos puntos que es necesario memorizar.
Si estás tomando apuntes y no entiendes, para de tomarlos y presta mayor atención a la clase o tómalos literalmente.
Es bueno que repases los apuntes de cada clase lo antes posible, para que sea más fácil completar cualquier cosa que se te haya escapado anotar.
Cuando lees es bueno que tomes apuntes de las ideas más importantes de lo que estás leyendo. Puedes usar el subrayado, pero hazlo sólo en tus libros y no en los ajenos.
2.- Cómo hacer un trabajo escrito
El tema
Ante todo, debes tener un tema. El tema puede ser impuesto por el profesor o puedes elegirlo tú. Si tienes que elegirlo, es recomendable que escojas un tema de tu agrado y que sea lo más concreto posible.
El esquema
Es bueno que leas sobre el tema para que tengas una idea general del mismo. A medida que lees puedes hacer un esquema tentativo del trabajo. Hacer este esquema puede ayudarte mucho, pues te sirve como guía para el desarrollo del trabajo.
El material
Recopila el material para desarrollar cada punto del esquema. Puedes modificar el esquema si lo consideras necesario. El material puede ser usado comprende libros, revistas, periódicos, –publicaciones periódicas-, etc. También se cuenta con el material que se puede obtener en Internet.
Análisis del material
Recopilado el material tienes que procesarlo. Esto implica leerlo con calma una y otra vez, entenderlo, comprenderlo, compararlo de ser el caso, fijarlo (haciendo fichas, por ejemplo) y, de alguna manera, asimilarlo mentalmente.
La redacción
Ya puedes comenzar a redactar el trabajo. Para hacerlo tienes que leer el material que recopilaste y extraer de él las ideas más importantes para los fines de tu trabajo. Es importante que no copies textualmente, sino que parafrasees, es decir que interpretes lo que el autor dice y que lo enriquezcas de ser posible. En ciertos momentos es inevitable copiar textualmente, si es así debes utilizar necesariamente citas o notas, indicando el autor y la obra de donde has extraído el texto, es decir la fuente, y siguiendo un determinado método.
La metodología a seguir para hacer un trabajo suele considerarse un problema. Puedes encontrarte en dos situaciones. La primera: el profesor te indica qué metodología debes seguir, entonces tú debes usarla. La segunda: El profesor no te indica la metodología, caso en el cual tienes que escoger una.
Al utilizar citas o notas, puedes hacerlas dentro del texto, entre paréntesis o a pie de página. Cuando tengas que indicar una fuente tienes que señalar el nombre del autor, el título de la obra, el número de la edición, la editorial, la ciudad, el país, la fecha de edición y el número de la página.
En todo caso, es recomendable que escribas siempre de la manera más clara y coherente posible.
Puedes modificar lo que has redactado. Es bueno que dejes pasar cierto tiempo y vuelvas a ver lo que has escrito o dárselo a otra persona para que lo lea y te dé su opinión.
No debes olvidar en ningún momento usar correctamente la ortografía. Es importantísimo.
Introducción y conclusión
El contenido del trabajo puede ser muy variado. Pero al hacer la introducción y la conclusión debes tener pendiente que la introducción consiste, básicamente, en “introducir” al lector en el trabajo, es decir prepararlo acerca de lo que se va a decir en el trabajo. Por su parte, la conclusión es, fundamentalmente, el resultado al que se llega luego de hecho el trabajo. Puedes hacer una conclusión general o tantas conclusiones como aspectos relevantes del trabajo haya.
3.- Cómo estudiar para un examen
Lo ideal es estudiar (ver cómo estudiar) desde el inicio del curso, incluso antes, y con regularidad. Sin embargo, un examen requiere una preparación especial.
Antes del examen tienes que:
Recopilar todo el material que necesites (libros, apuntes, etc.). Esto te permitirá tomar conciencia de la cantidad de materia y del tiempo que debes dedicar para estudiarla.
Leer detenidamente la materia (no es necesario que memorices, sino que analices, proceses y comprendas), formulándote preguntas e imaginándote cómo será el examen. Es bueno que tomes en cuenta el criterio del profesor.
Tomar en cuenta que hay ciertos datos que debes memorizar mecánicamente (fechas, nombres, artículos, etc.).
Durante el examen escrito debes:
Leer con cuidado todas las preguntas.
Es recomendable anotar al margen de cada pregunta las ideas principales o claves para su respuesta.
Estos pasos debes hacerlo lo más rápido posible, en 10 ó 15 minutos.
Responder cada pregunta con cuidado.
Tratar de dejar los últimos 5 minutos para revisar el examen y corregir posibles errores.
No olvides que siempre que te expreses por escrito (un examen es una forma de hacerlo), debes cuidar la ortografía.
4.- Cómo resolver un problema en particular
Leer cuidadosamente y cuantas veces sea necesario el problema planteado.
Extraer el problema en sí, tratando de determinar los hechos relevantes y dejando a un lado los datos que resulten irrelevantes.
Localizar los hechos, es decir cuál es la situación, qué es lo que pasa.
Encuadrar los hechos dentro del concepto preconcebido (generalmente se trata de un precepto legal
Todos tenemos problemas frente a nuevos objetos, procedimientos o ideas nuevas,